El truco casero se repite en vídeos y conversaciones: bicarbonato y vinagre para “dejar la lavadora como nueva”. Diego Fernández, ingeniero químico, pone el freno. Dice que no limpia como creemos, y que a veces deja problemas ocultos que huelen caro.
Todos hemos vivido ese momento en el que el aparato parece cansado, como si la suciedad se hubiese quedado a vivir en las gomas. Esa tarde, en el taller de Diego Fernández, vi una junta negra con pequeñas fisuras y un cajetín azulado por un residuo jabonoso que no se va con buenos modales. Diego no habla como influencer: habla como quien arregla máquinas y entiende reacciones. Levanta una manguera, señala el filtro, y la escena cambia de truco viral a realidad técnica. Huele a mezcla de detergente y cal. La promesa fácil se apaga. La lavadora no es una ensaladera.
Por qué el combo bicarbonato + vinagre engaña
Diego sonríe con la calma del que ha visto muchas cubetas espumosas. “Funciona en la encimera, y ya pensamos que vale para todo”. **El bicarbonato y el vinagre no resultan eficaces para limpiar la lavadora.** Dentro del aparato hay grasa de la ropa, biofilm, restos tensioactivos, cal y partículas diminutas de suciedad. No es un vaso a enjuagar. El vinagre (ácido acético) y el bicarbonato (una base) reaccionan, hacen burbujas que parecen magia y, al final, se neutralizan. El espectáculo es bonito, el resultado es discreto. Y la suciedad compleja sigue ahí, agarrada en rincones donde la espuma no llega ni de broma.
Piensa en Marta, que lavó sábanas a 30 °C tres semanas seguidas porque tenía prisa y vio el truco en el móvil. Metió un vaso de vinagre en el cajetín y dos cucharadas de bicarbonato dentro del tambor. “Olor a limpio”, dijo al cerrar la puerta. A los cuatro días, el aroma volvió, como invitado que conoce el camino. Abrió la goma y encontró lodo oscuro. El vinagre no entró al filtro ni al desagüe, y el bicarbonato dejó grumos en el codo de la manguera. No había maldad, solo una receta que parecía universal en una máquina que, por dentro, es un pequeño sistema químico y mecánico.
La explicación es directa. Juntar un ácido débil con una base débil produce acetato de sodio, agua y dióxido de carbono. **Juntos se anulan: eso es química básica.** Esa neutralización baja la capacidad desincrustante del ácido, y el acetato que queda no ataca la cal como lo haría un desincrustante específico. Además, el vinagre repetido reseca ciertas gomas y puede dañar la capa protectora de algunos metales, y el bicarbonato, mal disuelto, se queda como pasta. El biofilm —esa película viscosa de detergente, grasa y microorganismos— no se suelta solo con una efervescencia simpática. Pide temperatura, un producto adecuado y un poco de trabajo manual.
Qué hacer de verdad para limpiar la lavadora
Diego propone un ritual corto y sensato. Primero, saca el cajetín del detergente y frótalo con agua caliente y jabón neutro; un cepillo de dientes ayuda en las esquinas. Limpia la junta de la puerta con un paño húmedo y unas gotas de lavavajillas, retirando pelusas visibles. Vacía el filtro del desagüe (ten a mano un cuenco y una toalla) y quita monedas, botones o cabellos. Por último, corre un ciclo de mantenimiento a 60–90 °C con un limpiador específico de lavadoras, o con 100–150 g de ácido cítrico en el tambor. Termina secando gomas y dejando la puerta abierta dos horas.
Hay detalles que cambian el juego. Si tu zona tiene agua dura, alterna el limpiador con un desincrustante compatible cada 1–2 meses. Usa la dosis correcta de detergente (menos es más): evita exceso que se pega y alimenta olores. No mezcles vinagre con lejía ni con blanqueadores a base de peróxido; genera gases o reacciones irritantes. Y ojo con los ciclos fríos eternos: la ropa se limpia, pero la máquina no se “resetea”. Seamos honestos: nadie hace eso todos los días. Por eso el hábito mensual y dos minutos de ventilación tras cada lavado valen oro.
La voz de Diego baja medio tono cuando habla de seguridad y expectativas. “La lavadora, bien cuidada, huele a ‘nada’”.
“Si quieres resultados, usa temperatura, un producto correcto y gestos simples. No hay atajos milagrosos. El vinagre y el bicarbonato pueden servir en otros sitios, aquí no son la herramienta.” — Diego Fernández, ingeniero químico
- Revisión express: cajetín, junta y filtro cada 4–6 semanas.
- Ciclo de mantenimiento: 60–90 °C con limpiador específico o ácido cítrico.
- Ventilación: puerta y cajetín abiertos hasta secar.
- Dosis: detergente según dureza del agua y carga real.
- Seguridad: nunca mezclar ácidos con lejía o percarbonato.
**Un ciclo a alta temperatura con producto indicado hace el trabajo sin teatro.**
Lo que no te cuenta el truco casero
El mito permanece porque promete control inmediato: algo burbujea y creemos que todo mejora. La realidad es más íntima y menos viral: limpiar una lavadora es quitar lo que no se ve. El filtro que no se abre por pereza, el codo del desagüe donde se junta la vida, la junta que guarda gotas que huelen a toalla húmeda. Hay una conversación pendiente en casa: cómo cuidar las máquinas que cuidan de nosotros. No es una cruzada higienista, es sentido común doméstico que reduce averías y consumo de energía. Compartir ese “cómo” con la familia evita discusiones y ropa con olor raro. El gesto es pequeño y la diferencia, grande. Mañana, cuando gire el tambor, quizá escuches otra cosa: tranquilidad.
| Punto clave | Detalle | Intéres para el lector |
|---|---|---|
| El vinagre y el bicarbonato se neutralizan | Generan acetato, agua y gas; baja la capacidad limpiadora | Evitar tiempo y dinero en trucos poco eficaces |
| Método eficaz y seguro | Ciclo a 60–90 °C, limpiador específico o ácido cítrico, limpieza manual | Mejor olor, menos averías, ropa más fresca |
| Hábitos clave | Dosis correcta de detergente, ventilación, filtro limpio | Mantenimiento sencillo que cualquiera puede adoptar |
FAQ :
- ¿Puedo usar solo vinagre para descalcificar?Puede disolver algo de cal en zonas accesibles, pero no llegará bien a filtro y mangueras, y su uso repetido puede resecar gomas. Mejor un desincrustante específico o ácido cítrico dosificado.
- ¿Cada cuánto hago un ciclo de mantenimiento?Si lavas a menudo en frío o con ropa muy sucia, una vez al mes. En hogares con pocas coladas y agua blanda, cada 6–8 semanas suele bastar.
- ¿Sirve el bicarbonato para quitar malos olores?Como desodorizante superficial, poco y mal. Los olores vienen de biofilm y residuos: se quitan con temperatura, fricción manual en gomas/cajetín y un limpiador adecuado.
- ¿Puedo usar oxígeno activo (percarbonato)?Sí, en el ciclo de mantenimiento, sin mezclar con vinagre ni ácidos. Úsalo siguiendo dosis del fabricante para evitar espumas excesivas.
- ¿Es normal que huela después del ciclo caliente?Un leve olor a “caliente” puede aparecer la primera vez. Si persiste, revisa filtro y desagüe, y repite el ciclo con el producto correcto. Deja puerta y cajetín abiertos hasta secar.










Super clair: acide + base = neutralisation, bulles pour le show, pas pour la saleté. Je vais passer au cycle à 60–90 °C et nettoyer le filtre (promis!). Merci Diego Fernández pour la mise au point.